miércoles, 22 de septiembre de 2010

Sobre escuelas tomadas

martes, 21 de septiembre de 2010

-45,7%

Desde hace más de una década, se sabe que existe un déficit de vacantes en los jardines de infantes porteños. Si bien la Ciudad de Buenos Aires es la jurisdicción con mayor cobertura escolar para el nivel inicial (con excepción de Tierra del Fuego) la demanda social se confirma porque, a diferencia de la mayoría de las provincias, la Constitución de de la Ciudad garantiza una vacante para todos los chicos que habitan la Ciudad a partir de los 45 días. En realidad el problema está para las vacantes de los más chiquitos, porque la cobertura universal de sala de 5 y 4 años está bastante bien conformada desde hace tiempo.

¿Cuál era la situación de ese déficit cuando asumimos la gestión de Mauricio Macri en 2007? Para la Justicia de la Ciudad  y la Asociación ACIJ eran 8300 las vacantes faltantes, como puede verse aquí. Otros dan la cifra en "más de 9000" y algunos llegan a decir que son más de 10.000. Reitero que este défict es más bien  bajo para la Argentina, para el resto de América Latina e incluso para algunos países desarrollados, como veremos luego.

Sin embargo, este diagnóstico generó la necesidad de ampliación de la cobertura entre 2008-2010 para que nadie se quede sin vacante. Hacia principios de 2010, la situación había cambiado notoriamente. Las mismas fuentes "no macristas" que afirmaban que el faltante era de 8300 admiten que el  mismo se ha reducido a 4500, como puede verse aquí. Las fuentes "no macristas" más optimistas lo calculaban en 4000. Los datos oficiales daban un faltante de 3120 vacantes pero aquí no cosideraremos datos oficiales sólo los datos de la Asociación ACIJ y de la Defensoría del Pueblo que han trabajado con seriedad este tema..

 Tomado el período diciembre de 2007. marzo 2010 el déficit se redujo de 10000 a 4000 vacantes faltantes (-60%) en el cálculo más optimista y de 8300 a 4500 (-45,7%) en el cálculo más pesimista (y probablemente el más realista). En otras palabras, en los primeros dos años de gestión de Mauricio Macri, el problema se redujo prácticamente a la mitad (y debería tender a ser un problema residual para la inscipción de 2012), debiéndose trabajar menos en la cobertura y más en las condiciones de educabilidad donde hay déficits importantes.

¿Cómo era la sitación del déficit de vacantes en el nivel inicial con anterioridad a la llegada de Mcri al poder porteño?.  Según la Asociación  ACIJ "la falta de vacantes en el nivel inicial aumentó un 80 por ciento en el período 2002-2007"  Para el  período 2008-2010  la tendencia se revirtió notoriamente: no solamente que no aumentó sino que descendió significativamente. En números, y siempre según las mismas fuentes, pasamos de un aumento del déficit de 80% para 2002-2007 a un descenso del déficit en -45,7% para el período 2008-2010.

Viendo ahora la cuestión con un enfoque más general. La población escolarizada de 45 días a 5 años de edad  en la Ciudad de Buenos Aires llega al 90% para el grupo de edad. Si vemos la ratio semejante para países europeos confirmamos que en algunos casos es similar a la porteña, como marcan informes de la UNESCO.


lunes, 20 de septiembre de 2010

Nuevas infancias y adolescencias



Nuevas infancias y adolescencias

Convocatoria a la presentación de artículos

La Revista Educación y Pedagogía está organizando para su último volumen de 2011 un dossier especial sobre nuevas infancias y adolescencias. El objetivo es brindar a la comunidad académica internacional un conjunto de investigaciones y reflexiones teóricas acerca de la situación de niños y jóvenes, reflejando las profundos cambios sociales a los que se asiste y su impacto en las prácticas educacionales.

Educación y Pedagogía es una revista radicada en la Universidad de Antioquia, Colombia y es una publicación del más alto nivel internacional interesada en abrir sus páginas a todos los enfoques y perspectivas en las ciencias sociales y la educación. En su extensa trayectoria académica lleva más de 11 años y 56 números en los que han participado autores de todos los continentes, efectuando aportes diversos desde diferentes marcos teóricos. http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/revistaeyp/index

En este caso, la convocatoria es a artículos sobre nuevas infancias y adolescencias que recreen los enfoques tradicionales y que refieran a nuevos contextos, nuevos escenarios y nuevos actores.

Los artículos pueden ser enviados -para su evaluación- en castellano o portugués y deberán respetar las normas usuales de la publicación académica. El plazo máximo para el envío de artículos es el 10 de marzo de 2011.. El Editor Invitado para este dossier especial es Mariano Narodowski, de la Universidad Torcuato Di Tella de Argentina http://www.utdt.edu/Upload/cvProfesores/cvNarodowski

Las consultas acerca de los artículos y su versión final pueden ser dirigidas a mnarodowski@utdt.edu

lunes, 13 de septiembre de 2010

Infinitos autores

Copiar y pegar  son el fantasma temido en escuelas y universidades: miedo a que todo lo que produzcan los estudiantes sea extraído acríticamente de Internet y que nosotros, viejos educadores de la época del manual de kapelusz, somos incapaces de advertir, corregir, mejorar.

Wikipedia es el terror: a solamente un  clik de esfuerzo humano, cualquier cosa que pidamos, solicitemos, obliguemos a "investigar"  o simplemente a responder a los alumnos está allí, en Wikipedia y sus centenas de miles de artículos. Esta wikipedización del conocimento ha generado críticas, reproches y lamentos de variado tipo, todas conductas más o meos inútiles a la hora de intentar resolver concretamente la cuestión, o de intentarla resolver al estilo de la vieja guardia. He corroborado, incluso, que a veces a los estudiantes se les dice -no sin cierta ingenuidad- "pueden buscar en Internet pero no en wikipedia". Muy gracioso.

Nota: ni "wikipedización" ni "wikipedization"  están en Wikipedia. ¿Quén es el autor?

Sin embargo, hay un elemento en el que no hemos reparado demasiado: evitamos que nuestros alumnos copien y peguen pero no los formamos como autores en un mundo en el que por suerte cada vez se escribe más y, no sólo eso, por suerte cada vez se publica más. Y eso si hablamos de "escribir" ya que si hablamos de fotografiar, filmar, dibujar, cantar, tocar  o hablar, la autoría se multiplica al infinito, como nunca antes en la historia.

Mientras hace algo más de una década lo que un alumnos (chico, mediano o grande) escribía, era solamente para la lectura de sus maestros (o en el mejor de los casos de sus amigos y familiares) las redes sociales hacen que lo que se escriba  sea más leído y, además, esté al alcance de cualquiera que tenga una computadora con Internet.

¿Se trata de una suerte de  autoría universal en la que los nombres propios importan cada vez menos? Probablemente.

Lo que está claro es que ser autor ya no es potestad de unos pocos elegidos y la publicación ya no requiere ni de la aceptación erudita ni del esfuerzo económico. Parece que nuestro mundo es, afortunada y crecientemente, un mundo de autores que inflacionan permanenetemente el valor de lo escrito. Todos somos autores. Al fin de cuentas, como dijo Slash -ex violero de Guns and Roses y actual solista-, "soy un puto guitarrista, no un autor"



jueves, 9 de septiembre de 2010

Catorce

Para aclarar dudas, subo el mapa en el que aparecen  los  nuevos edificios/establecimientos que tuve el honor de inaugurar durante mi gestión como ministro de  Mauricio Macri entre el 10 de diciembre de 2007 y el 9 de diciembre del 2009. Son en total 14 (en el mapa falta la primera escuela de gestión social que inauguramos con el Padre Pepe en en la Villa 21) .
Aclaraciones:
1)Si son pocas o son muchas: son muy pocas en relación a las necesidades existentes. El esfuerzo fue a razón de una nueva cada 45 días.
2)La mayoría están en el centro-sur de la ciudad que es donde están las necesidades. En el norte hay sólo una.
3)La mayoría de los nuevos edificos habían sido iniciados por anteriores gestiones (algunos 7 o 10 años atrás) La prioridad fue terminar lo que estaba empezado.
4)El listado no incluye centenas de nuevas aulas, nuevas bibliotecas, nuevos gimnasios, laboratorios, etc inauguradas en edificios ya existentes

martes, 7 de septiembre de 2010

La educación se va a los caños


Una cuestión que me parece muy extraña en torno a estos dimes y diretes respecto de la toma de escuelas secundarias en la Ciudad de Buenos Aires a causa del deterioro de los edificios es la falta total de debate acerca de la educación

Convengamos que mejorando el “ambiente” de los edificios lograremos que los “chicos” (como se dice ahora a cualquier persona de hasta 58 años y en ascenso) estén más cómodos, más calentitos y más seguros de que una viga no aterrice en una cabeza, pero eso no es condición para que sean más reflexivos, más críticos, más responsables, mejores ciudadanos que nosotros.

Podemos admitir que el estado de algunos  de los edificios escolares no es bueno y hasta algunos pueden admitir que la “toma de escuelas” por parte de grupos de adolescentes es legítima y legal y hasta positiva para la formación política… No me parece, pero quién sabe… Podemos admitir que todos los que estuvimos en la gestión somos en diferente medida responsables... yo me hago cargo. Pero lo que no se entiende del todo es que el único libreto de los actores del  actual debate sean los techos, las humedades y la calefacción y no los contenidos curriculares, los métodos de enseñanza, el nivel de los profesores o la exigencia a los alumnos. Uno de los chicos afirmaba por TV  que había humedad en la biblioteca de su escuela  y yo me preguntaba por sus libros: ¿estarán actualizados, serán suficientes para todos los alumnos y los profesores?

La discusión sobre el estado de la ciencia en nuestras escuelas desemboca en conceptos tales como, la loza, la albañilería y la pintura. La educación se va, literalmente, a los caños.

Sería estúpido argumentar que lo edilicio no es importante o que un baño limpio y no tapado es una quimera utópica irrealizable…. Pero los alumnos, los padres, los docentes ¿Están conformes con la educación en aquellos edificios que no tienen mayores problemas, incluso en escuelas privadas? Me parece que sería mejor aprovechar la situación para proponer mejorar la enseñanza. En serio.

¿Y saben qué? Quienes tenemos que conducir ese debate no son "los chicos". Somos los adultos quienes, se me ocurre a la luz de los resultados de las últimas décadas, mucho no hemos avanzado.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Ronda de fantasmas

Los amigos os de Encuentro Clínico nos avisan el jueves 30 de septiembre,en la Casa de la lectura, Lavalleja 924,se presenta el libro: Ronda de fantasmas (Diez figuras del malser contemporáneo) de Nancy Cardinaux y María Angélica Palombo. Los presentadores son: Alicia Terán (psicóloga) ,Eduardo Russo (crítico de cine) y Ana Kunz (socióloga).Coordina la mesa:Amalia Oramas

jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Adulto? No, gracias.

Hace algunas pocas décadas, la adolescencia era una etapa de la vida signada por la contradiccón entre los grandes ideales románticos (románticos en los dos sentidos, de protagonizar una epopeya heroica o también de participar de un gran romance) y la angustia del "no poder", del "no alcanzar" porque el adolescente carecía de los recursos materiales y simbólicos que a los adultos les permitía independencia y autonomía: los adolescentes era adolescentes porque todavía no podían tomar decisiones por si mismos, y cuando las tomaban, se las criticaba por su inmadurez o su incapacidad.

Los adolescentes de antes  eran puestos por nuestras sociedades  en el lugar de la espera (a ser adulto), de la transición (a la adultez): la adolescencia era, a lo sumo, un momento de experimentación que se encauzaría con los beneficios de la adultez: el dinero del trabajo adulto, el sexo y el amor sin limitaciones (o con los límites que el adulto se autoimponía), la estabilidad de conformar adultamente una familia, el pretigio de vestirse como adulto, el reconocimiento al hablar con el lenguaje de los adultos, la exclusividad de poder ingresar a los lugares solo permitidos para adultos.

El adolescente de antes -pobres, nosotros, los que ahora tenemos más de 40 y queremos convencernos de que nuestro tiempo pasado era mejor- sufría la exclusión de no acceder a aquellos espacios vedados a los menores de 18,  o de tener que dejar lugares públicos a las 22hs., de poseer un cuerpo al que se lo caracterizaba de torpe e inmaduro. Para colmo, el mundo adulto subestimaba al adolescente por utilizar un léxico, usar una vestimenta o escuchar una música apenas aceptable para la edad, transitoria, burda, mejorable. La adolescencia era una etapa de la vida por suerte pasajera, un tanto absurda, que por fortuna desaparecía con el mero paso del tiempo

No hace falta aclarar que este panorama hace tiempo estalló en mil pedazos y hoy, esta ecuación se ha invertido. Son los adultos los que intenan parecerse a los adolescentes: escuchan su música o al menos la conocen, tratan de usar con dignidad su ropa, se animan a sus piercing y sus tatuajes. Son adultos cool, ok?

Los adultos ahora tratan de parecer "copados": hablan como ellos, se mimetizan en su "onda" y hasta tratan de retener en la medida de sus posibilidades su propio cuerpo como cuerpo adolescente: que el cuerpo parezca puro, sin usar, virgen del paso del tiempo. Los adultos "copados" entienden, acompañan,  son "gambas",  nunca dicen "no" porque "es lo que decidieron los chicos". A veces ayudan hasta en lo que los asusta o  no están de acuerdo (tatuajes, horarios, drogas) porque "más vale que la guita se la de yo antes que se la consigan por otro lado", ¿Es re obvio, no? Son re ídolos.

Ya no quedan sino unas pocas fronteras sociales entre adultos y adolescentes: a todos se nos ha dado ver lo mismo, saber lo mismo, escuchar lo mismo, particpar casi de los mismo. El baile del caño ya no está reservado a experimentados y maduros cabareteros trasnochadores y el porno perdió todo su misterio y está a apenas a un clik de distancia de cualquiea. Ya no hay horario de protección al menor y son los adultos los que se van a dormir a los 22hs. Los que logran dormir, claro.

El modelo de identificación social ya no es adulto: ¿a quein le importa crecer?: al contrario, un adulto con fisonomía adolescente parece ser el ideal de estos tiempos mientras que el resto de los adultos son dinosaurios de una especie en vías de extinción

No es que la adolescencia ahora dure más que antes como se dice por ahí. Lo que ocurre es  que ya no hay distinción entre una y otra etapa de la vida en un mundo en el que a casi nadie se le ocurre invocar su propia experiencia o sabiduría de la vida como un valor positivo. Y los que se hacen los sabios son denostados: al fin de cuentas aparecen como autoritarios imponedores de criterios pásados de moda. Están re out.

Es este  un mundo en el que ya nadie ostenta con orgullo las canas y las arrugas. Al contrario, ser adulto hoy significa  asumir responsabilidades casi con tristeza. Es mejor perfirlarse despreocupadamente: si sigo sin crecer alguien se va a tener que hacerse cargo de mi. Y que sea ya.

martes, 8 de diciembre de 2009

Hacer

La primera vez que me dirigí a ustedes por medio de estos editoriales lo hice con estas palabras: «mañana es mejor». Quise entonces sugerir que entre las añoranzas de pasados gloriosos y la confianza puesta en los proyectos para el futuro, optábamos siempre por la segunda alternativa. Todo estaba por hacerse y había muchísimas ideas prestas a ser convertidas en hechos. Finalizando un nuevo ciclo, quisiera hacer un breve balance acerca de aquel mañana que ya se ha convertido en hoy.
Lo más importante que vale la pena decir es que estamos haciendo. La gestión nunca se detiene, y sus ritmos dan poco tiempo, demandan reflejos rápidos. Y hacer –asumiendo la responsabilidad del Estado– es una decisión que además se toma a costa de muchos riesgos, especialmente el de equivocarnos, que en la arena política pocos asumen. Hacer, superando las posiciones retóricas y dando debate en serio, discutiendo las políticas públicas para producir realidad, y no como formas de litigar con adversarios.
Ahora bien, en toda esfera del orden público, hay algún grado de disociación entre la estrategia del discurso y el poder de los hechos. Quienes llevan muchos años «haciendo política» saben que los grandes asuntos sobre los que se decide pensando en la gente son, además, objeto de una minuciosa política de comunicación que se elabora considerando su incidencia en el equilibrio de poderes del momento. Y las contiendas se despliegan muchas veces sobre la base de asuntos cuya relevancia se mide meramente por la fuerza mediática que logre adquirir, sin demasiada relación con el impacto que las políticas tengan en la calidad de la educación a largo plazo.
En ese contexto, hay dos posibilidades: se puede optar por gestionar pensando en los debates mediáticos o por mejorar lo que se puede mejorar en el sistema educativo, pero no hay tiempo ni energía para ambas cosas. Históricamente el sistema político argentino alentó implícitamente y premió con éxitos y triunfos electorales la primera opción y, para los que escogen la segunda, reservó destinos menos prometedores. En cada sistema consolidado, quien se arriesga a subvertir los valores esenciales, habrá de enfrentarse a las consecuencias. Y nosotros decidimos hacer, sin importar las consecuencias.
Nos hemos dedicado de lleno a cosas tan «pasadas de moda» como fomentar el genuino compromiso con la enseñanza y el aprendizaje en la escuela, repensar el lugar de las familias, garantizar el acceso universal a los libros de texto, fomentar la formación de bibliotecas personales o jerarquizar las escuelas públicas por medio de una nueva oferta de idiomas y de la informática. Algunos de los logros de esta primera etapa son experiencias de política educativa inéditas –no solo en Buenos Aires, sino en toda América Latina– que ya han tenido repercusión positiva en diversos foros internacionales. Sencillamente porque mejoran en forma sustentable la calidad de la educación.
Por todo esto, quiero agradecer profundamente a los educadores que educan, a las familias que se alían con los educadores y a todos los que defienden a las escuelas públicas inscribiendo en ellas sus anhelos y sus expectativas, pero también a sus hijos. Y claro, mañana sigue siendo mejor. Siempre lo será, porque en eso consiste la utopía. Mientras tanto –y el mientras tanto es nuestra vida–, la propuesta es sencilla: seguir haciendo.



Revista Plural.Singular Año 2 Nº39 Diciembre de 2009

Diplomas Docentes Singulares, publicación de experiencias pedagógicas 2009

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