domingo, 26 de julio de 2009

Una cornisa demasiado angosta


Educación: cómo superar el péndulo argentino
Por: Mariano Narodowski. Diario Clarín,16 de diciembre de 2008

Las políticas sociales -y la educación siempre forma parte de una política social- han tendido a expresarse en un esquema pendulante que no puede pasar inadvertido para cualquier mirada histórica informada y lúcida.

Sea que se trate de subsidios, planes, presupuestos anuales o criterios de asignación de recursos y distribución de beneficios, se mueven al ritmo de una economía tambaleante que se puede describir como un péndulo esquizoide. Se tambalea hacia el lado de la demagogia distributiva cuando las cuentas son generosas para el administrador, y se refugia en el ajuste cuando le son adversas. Así, funcionó durante poco menos de un siglo la vida política en la Argentina.
Frente a la actual crisis internacional algo de esta lógica parece ponerse en juego, dejándose ver algunas consecuencias para quienes asumimos la responsabilidad de gobernar costados sensibles de la política pública, como lo es la educación. Aunque para el lego en materia de política económica parezca que las que peligran son las grandes compañías multinacionales, los mayores intereses amenazados son en realidad los de los más desfavorecidos, destinatarios primeros de las políticas sociales. Y por eso es que en ellos debe pensarse al analizar, criticar o gobernar esta coyuntura.
Además, superar el péndulo argentino demanda enfrentarse a toda una lógica que rige el sistema político: salir del cortoplacismo y construir un proyecto de desarrollo económico y social. Las políticas sociales no deben ser el costado "sensible" del ajuste, deben concurrir a sentar las bases de la ciudadanía, la inclusión y el desarrollo. Son valores no declamados sino puestos en acción.

La única forma de superar esta crisis sin que los platos rotos terminen siendo pagados por los más pobres es poner a salvo desde el comienzo a la educación y a las políticas sociales respecto de este péndulo entre la demagogia distributiva del clientelismo y la tecnocracia neoliberal del ajuste. Gobernar es también redistribuir capital social y esto supone asumir un humanismo modernizador que demanda algunas condiciones y tomas de partido respecto de las relaciones entre economía, Estado y sociedad.
Una de estas posiciones tiene que ver con asumir como escenario dado a la organización económica capitalista, y hacer todo lo posible por que sea un capitalismo democrático, sin temerle de más, ni estereotipar sus modos de funcionamiento. Las ingenuas y románticas lecturas de esta crisis como un esperado derrumbe del capitalismo o el narcisismo de pensar a nuestro país impermeable a ella impiden reconocer sus límites y sus posibilidades, así como las profecías exclusivamente econométricas que se afanan en hallar una fórmula que ponga a salvo solamente "la economía", y eluden poner el acento en el resguardo de las personas.
Otro aspecto a revisar es el carácter "benefactor" del Estado cuando asume la función que le es propia, distribuir. Existe una clásica demagogia distributiva, o distribucionismo clientelar, que busca efectos inmediatos de reconocimiento político y retención de beneficiarios fieles. La genuina función del Estado, en cambio, es compensar la incapacidad del mercado para interpretar y valorar la justicia y resguardar institucionalmente el desarrollo social, que es imposible en el contexto de una pura lógica de intercambios libres donde los que triunfan son los más fuertes. Esto demanda una actitud de responsabilidad frente a la ciudadanía, antes que de derroche para cumplir compromisos corporativos o electorales. Demanda evaluar los plazos extensos de cada decisión.

Las escuelas y los educadores ya demostraron que, en momentos de crisis, están a la altura de las circunstancias. Esto significa dar prioridad a las políticas que instalan capacidades sustentables al sistema, ser cuidadosos en la definición de prioridades dentro de un marco de restricciones y significa, también, saber y aceptar que en este terreno los efectos de una buena política se ven años después. Y esto sólo si se logra consensuar una necesaria continuidad que sea impermeable a los cambios de gestión.
En nuestro contexto político estos ejes son contraculturales, pero a pesar de lo que muchas veces se cree, la gente los está esperando: en esta etapa la población requiere cambios efectuados y comunicados con honestidad y buena fe.

Estas reflexiones apuntan a ilustrar detalles de aquel movimiento ondulante al que parecen estar condenadas tanto nuestra economía como las políticas sociales que de ella dependen en gran medida. Apuntan a mostrar los efectos perniciosos y seguramente no deseados de una sostenida política que, aunque se resguarde tras -o se exponga con- discursos "progresistas", carece de la propia y necesaria responsabilidad social que la define.
Los que van a contramano del corso, que por suerte siempre los hay, defienden una distribución racional, bien fundada y no "efectista" en los tiempos de relativa certidumbre y ante las situaciones de crisis llaman la atención sobre la insensibilidad de los ajustes respecto de la vida de la gente, que es mucho más que un índice en un gráfico o el saldo de un análisis contable.En el terreno económico, la contrarreceta es una actitud responsable: no tentarse de sacar provecho de la abundancia, para no tener que tomar las tijeras ante la crisis. Y en el campo educativo, como en todos los frentes sociales del Estado, la lucha cotidiana es por instalar a ultranza los intereses estructurales de la gente (de toda la gente) en la cima de la agenda. Una cornisa demasiado angosta, es cierto, pero es, sin dudas, el sendero que nos permitirá avanzar sin que terminemos arrinconados, como en los últimos setenta años, en alguno de los dos extremos del péndulo.

6 comentarios:

Julián Rodriguez Orihuela 27 de julio de 2009, 2:37  

¡Grande Mariano! Muy bueno.

Me hubiera gustado ver además de este análisis alguna idea de cómo se podría proteger a las políticas sociales y educativas de estos vaivenes, si es que se puede pensar en una.

Anónimo 27 de julio de 2009, 14:15  

si, creo que una politica anticiclica en materia de pobreza pasa hoy por el ingreso ciudadano por hijo. Es imposible hacerlo desde la Ciudad (porque compromte las exenciones al impuesto a las ganancias)pero algo vamos a avanzar.Al mismo tiempo debemos profundizar la politica educativa en este sentido: útiles y libros escolares. Mariano

Anónimo 30 de julio de 2009, 13:23  

Viendo lo ciclico ,se puede construir una presente educación considerando a los excluidos del sistema. Siempre en ese vaivén se va pensar una política social de los marginados

Anónimo 30 de julio de 2009, 17:17  

MINISTRO!!!Su artículo es movilizador, vehemente y con la pasión y visión de Sarmiento.Sin ambages, se dirige a la médula de nuestros problemas y, como una declaración de principios, parece un documento fundacional; ahora...¿cuál es SU espacio propio para continuar debatiendo? ¿un foro? ¿un grupo de estudio con equipos de expertos? que interactúen fluídamente con otros espacios de la gestión? Los "ejes contraculturales" que menciona necesitan de un vocero, USTED, porque "Las escuelas y los educadores ya demostraron que, en momentos de crisis, están a la altura de las circunstancias".¿Quién va a luchar por "dar prioridad a las políticas que instalan capacidades sustentables al sistema, ser cuidadosos en la definición de prioridades dentro de un marco de restricciones"? con "continuidad que sea impermeable a los cambios de gestión. " ( CONTRACULTURAL POR EL PÉNDULO QUE NOS CARACTERIZA? USTED. "La genuina función del Estado,.. es compensar la incapacidad del mercado para interpretar y valorar la justicia y resguardar institucionalmente el desarrollo social, que es imposible en el contexto de una pura lógica de intercambios libres donde los que triunfan son los más fuertes." NADA MAS CIERTO!!
En el reinado del mercado libre, los ajustes (de la economía)sobre nuestras vidas siempre significaron DESOCUPACIÖN, HAMBRE, ...y más deterioro de la economía. Si la demanda se achica, cómo sostener la oferta? En el largo plazo todos estaremos muertos.Por lo pronto vemos fotos de chicos desnutridos que provocan espanto.(NO nosotros, NO nuestros hijos).¿Quién encara la defensa de los derechos humanos de este sector de la población?¿Cómo poner a salvo la educación y las políticas sociales para evitar esta tragedia?No puede haber desarrollo económico sin desarrollo social encompasado, y Ud. ya ha tomado posiciones por las relaciones entre Estado, economía y sociedad. Y aunque en forma de declaración de principios, (idealismo+pragmatismo-Ud. menciona las restricciones, NO las ignora- con ética y filosofía como marco a un humanismo todavía ausente,)a mí me hace declamar que el Ing. Macri merece que me levante en este momento y lo aplauda por haberlo elegido para la cartera de Educación.Una vez escuché a la diputada Michetti en TV:"Mauricio es un desarrollista". Puedo presuponer entonces que el Jefe de Gobierno tiene una visión del capitalismo que da lugar a estas posiciones y definiciones que Ud. presenta con fuerza arrolladora.O sea, la convivencia de los sectores y sus intereses económicos-con el derecho a la vida , la educación, y la dignidad de los ciudadanos en nuestra república, con lugar para todos los argentinos.El Jefe de Gobierno da muestras cuando expresa a los periodistas: "¿Ud. se da cuenta cuántos empleos podríamos generar con este proyecto? " enfáticamente, con movimiento de manos y brazos. Contagia esperanza y genera credibilidad.¿Cuántos han notado esto? Por favor, avance en la dirección de un espacio conducido por Ud. para alimentar su tándem con el Jefe de Gobierno.

Anónimo 31 de julio de 2009, 18:24  

Estoy completamente de acuerdo con lo escrito por ud, Sr. Ministro. Me quedo con su frase "en esta etapa la población requiere cambios efectuados y comunicados con honestidad y buena fe." Pero realmente, viendo un gobierno nacional que cayo en el cortoplacismo, en la distribución del capital en sus partidarios y sin propuestas verdaderas de inclusión social. Que es ahora lo que debemos hacer los ciudadanos?

Anónimo 5 de agosto de 2009, 0:16  

A mi anónimo del 30 de Julio le asigno la letra A, para referirme al Anónimo del 31 como B.
Creo que los ciudadanos debemos leer las publicaciones con actitud crítica, MUY madura y valiente, tomar partido por funcionarios tan valiosas como el Ministro Narodowski, comentarlo a los 4 vientos, y resaltar para él los aspectos que merecen nuestra aprobación incondicional. Uno que quiero destacar es su referencia a "las restricciones " en laa definición de prioridades en políticas sociales," que abre una discusión de incontables matices. Si tomamos la comentada foto de la Rural, podemos decir que nuestro Jefe de Gobierno NO muestra,para fortuna de todos,indicio alguno de querer matar la gallina de los huevos de oro (parece la única, en el presente, ya que otros rubros de la economía cuentan como gallinas de huevos comunes, comparativamente).El Ministro Narodowski asistió, según los diarios, también para fortuna de todos, porque el rubro más productivo tiene aspectos de directa incumbencia de la educación para el desarrollo y políticas sociales: Cómo educar a los peones de campo, y los productores microemprendedores( 1/2 ha, 1 ha)en provincias argentinas, hoy abandonados a sus suerte, y privados del incentivo de la autonomía, prisioneros del clientelismo, y también de consumo de sustancias.La gallina de los huevos de oro provee, y mientras la cuidamos, dejemos volar la imaginación por un fondo de recursos de fomento para el sector mencionado, no lo dejemos sólo en manos de organismos como el PNUD.
También otro pensamiento que me atrae, es el despegue del desarrollo industrial:El Jefe de Gobierno es-afortunados nosotros- ingeniero, que presupone una mente con pensamiento estratégico(estudio del problema-situación, elección del modelo de soluciones, planeamiento de la aplicación, tiempos, métodos,etapas, objetivos, plazos, control de gestión, regulación de procesos,
redirección de rumbos, METAS, M E T A S!!!. HECHOS y REALIZACIONES, al modo de Perón.Dos cosas me llaman la atención: Cómo expresa en lenguaje no verbal su fijación con la generación de empleos en entrevistas televisivas, y su pasión por el fútbol, pasión de multitudes y común denominador de la mayoría de los argentinos. Él entiende el juego en equipo, la coordinación de acciones entre sus miembros, la necesidad de coordinar perspectivas velozmente, y la llegada a la meta en tiempos acotados. Una dosis de competencia muy fuerte agrega el disparador de acciones. Opino que la estructura mental del Ing. Macri le proporciona un PODEROSO sustento para su candidatura a presidente.Ningún otro político lo iguala.Y que el Ministro Narodowski, al ser también hombre de fútbol, no le va a la zaga. En este blog está la nota de su participación en el fomento del fútbol en Atlanta. Excelente tándem.Juegan bien juntos. Pueden trabajar en políticas de contención y control del riesgo social en los niños y jóvenes con la multiplicación de escuelas de fútbol en las provincias, en el conurbano.Un vistazo al sitio del Ing. Macri revela su formación en finanzas. No se puede pedir más, sólo agregar, para abundar, que entre los funcionarios de gobierno en China, hay varios ingenieros.

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